ACUARIO DEL RÍO PARANÁ

Av. Arturo Frondizzi y Cordiviola, Rosario

  • CATEGORÍA: Educación y Cultura
  • FECHA: Proyecto: 2010 .En construcción
2.1.4.17

Gobierno de Santa Fe
Dr. Hermes Binner
Secretaria de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación
Ing. David Asteggiano
Unidad Provincial Ejecutora Proyecto Especiales (U.P.E.P.E.)
Arq. Francisco Quijano, Arq. Silvana Codina, Arq. Mario Corea

Equipo de Proyecto:
Arq. Lucas Condal, Arq. Martín González
Asesores:

Estructura: Ing. Jorge Adue, Ing. Raul Kauffman
Relevamiento Planialtimértrico: Agr. Héctor Lomónaco
Estudio de Suelos: Ing. Juan Carlos Rosado y Asoc.
Sistema Hidráulico: Ing. Rec. Hídricos Juan Manuel Cuello, Ing. Rec. Hídricos Jonatan Roberto
Sistema Eléctrico: Ing. Néstor Sidotti

El proyecto del Acuario del Río Paraná consiste en la creación de un ámbito para la investigación, la formación y la difusión del conocimiento referido al sistema hídrico del Paraná, fundamentalmente a su fauna ictícola. Será un espacio para la creación, la experimentación y el desarrollo científico, pero también un ámbito público de carácter pedagógico y recreativo.
El proyecto incluye además del edificio del acuario propiamente dicho, un tratamiento integral del espacio abierto, a partir de la creación del Parque Autóctono del Humedal y el paseo ribereño, donde se podrá observar la flora característica del humedal y el sistema de islas: especies forestales, vegetación hidrófila y palustre.

IMPLANTACIÓN
El edificio se emplaza en el terreno costero donde actualmente se ubica el acuario provincial, entre el Río Paraná y la Avenida Costanera, de aproximadamente 2,5 hectáreas de superficie. Su frente urbano hacia el Sur y Oeste lo constituye la Avenida Costanera y el Parque Alem, y al Norte con el Predio del sindicato Municipal.
El volumen proyectado ocupa la parte media del terreno, en sentido Norte-Sur, de modo de generar un parque urbano sobre el espacio cedido del frente, y el parque temático sobre la parte posterior del mismo. La masa edilicia se desdobla a los efectos de liberar las visuales hacia el río desde el Parque y la Avenida, quedando en parte por debajo de este nivel y en parte por arriba del mismo. Esta división se corresponde también con la separación de las áreas programáticas.
El espacio exterior de parques resulta recorrible y apropiable en toda su extensión, y ofrece al visitante la posibilidad de contacto con el Río.
Desde su abordaje, la implantación y la propuesta espacial del edificio poseen la cualidad intrínseca de lo público; la generación de recorridos, galerías, y áreas de permanencias expresan su vocación de hacer ciudad.

ESPACIOS EXTERIORES
Para el tratamiento de las áreas exteriores se plantea una secuencia de usos que acompaña la pendiente natural del terreno, desde la Plaza y Parque Urbano sobre la Av. Frondizi, el Parque Autóctono del Humedal, en el tramo central del predio, y las áreas de ribera natural y artificial sobre el borde costero.

Plaza Seca y Parque urbano.
Es un área abierta de transición entre el espacio urbano y las áreas específicas del Acuario y Parque temático. Sobre la avenida se proyecta una Plaza seca, a partir del ensanche de la vereda y manteniendo el nivel de la misma. Luego de ésta, se preserva el terreno natural y su pendiente, excepto en el tramo central donde se extiende hacia el este una vereda a nivel para llegar a la Terraza pública, nivel entrepiso, donde también se encuentra el Bar con su acceso diferencial.
Desde los bordes Sur y Oeste descienden sendas rampas, que respetan la pendiente del terreno, y llegan al espacio semicubierto donde se produce el acceso principal de público al edificio. Sobre el borde Norte del terreno se proyecta una vía peatonal y vehicular de servicio, para los accesos de personal, abastecimiento, etc., que se extiende hasta la costa, donde se ubican las áreas operativas de trabajo sobre el curso del río.
Resulta un espacio verde apropiado para el ocio y la recreación, en combinación con el Parque Alem, que admite usos de tipo cultural y artístico.

Parque Autóctono del Humedal.
Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional del Litoral1 sobre un tramo medio del valle fluvial del Paraná, y aceptando la clasificación propuesta, se reconoce la siguiente valoración cuantitativa: bosque cerrado 9.5%, bosque abierto 36.7%, vegetación hidrófila 21%, pastizales 32.8%.
El Parque Autóctono del Humedal recrea, a partir de estos parámetros y en la superficie asignada, las condiciones de la flora del ecosistema del Paraná. La intención es permitir al visitante conocer y valorar la riqueza de nuestro entorno natural inmediato, a partir de un modelo aproximado en escala real.
Las áreas de bosque cerrado están constituidas por masas forestales compactas; las especies predominantes en ella son el ibirá pitá, el algarrobo, el ceibo, el palo amarillo y el quebracho. El bosque abierto representa las áreas insulares y valles de inundación, donde predominan el sauce, el ceibo y el timbó. La vegetación hidrófila o palustre es aquella que se desarrolla en presencia de agua o zonas pantanosas, como el junco y la totora. Y por último, las áreas de pastizales, que son aquellas donde predominan las especies gramíneas y rastreras.
Se espera que este sector resulte también estimulante para la apropiación de ejemplares de la fauna autóctona, principalmente aviaria.

Laguna artificial.
Se proyecta dentro del Parque temático una laguna de remediación o estabilización de agua, para el tratamiento de los efluentes de la estación de Acuicultura.
Las experiencias de investigación en este sector producen grandes cantidades de agua residual que deben ser estabilizadas antes de ser devueltas al río. La propuesta contempla un primer paso de decantación en el espejo de agua del sector de piletones, y luego la estabilización en la laguna por rizofiltración, filtrado que producen las raíces de ciertas especies, a partir de la incorporación del camalote, el repollito de agua, y lenteja de agua.
La laguna es también un elemento paisajístico de interés, que resulta funcional para el desarrollo de las especies del Parque Autóctono del Humedal.

Ribera natural y artificial.
Sobre el borde costero, se proyecta un paseo público y un muelle de penetración en el río. Una ribera artificial, con un borde consolidado materialmente mediante piezas articuladas de hormigón; y una ribera natural, más agreste, que preserva la vegetación autóctona: sauces, ceibos, juncos, etc., y actúa a la vez como filtro entre las áreas públicas y las áreas de trabajo del Centro Operativo de Monitoreo y Control del Humedal.

EL ACUARIO
A nivel funcional, el edificio se desarrolla en tres niveles bien diferenciados. El acceso general al edificio se produce bajo un amplio espacio semicubierto de doble altura, conformado por el volumen superior que define la sala de muestras.
Se plantea un edificio recorrible en su totalidad, no solo las áreas públicas como la sala de muestras de planta alta y el bar del entrepiso, sino también las áreas específicas de investigación y laboratorio de la estación de acuicultura, desarrolladas en planta baja.
Todas las plantas quedan integradas por un vacío central de triple altura, y una rampa accesible que vincula los niveles. De este modo, el elemento circulatorio define y acompaña el recorrido secuencial que realizará el visitante, ofreciendo como meta final del mismo las áreas de exposición y la vista panorámica hacia el Río.

Planta de acceso/ Estación de Acuicultura
En planta baja se alojan las funciones de la estación de Acuicultura: laboratorios, áreas de experimentación, piletones y tanques en tierra; el centro de rescate; las áreas administrativas del edificio; y las áreas de servicio: sanitarios para público, sanitarios y office de personal, taller y sala de máquinas, etc.
Además del ingreso general de público bajo el semicubierto, se plantea un acceso de servicio para abastecimiento y personal, sobre el borde norte de la planta, desde el cual se accede también al núcleo de circulación técnica de escalera y montacargas.
El área de piletones y tanques en tierra, hacia el Este de la planta, es un espacio abierto de trabajo específico de investigación, que se plantea como parte del recorrido del público. Este sector queda resguardado de los sectores públicos del Parque por un espejo de agua, constituido por un tanque funcional para el tratamiento de efluentes.
El nivel de este piso corresponde al que determina la pendiente natural del terreno hacia el Río, quedando por debajo de la rasante de vereda.

Entrepiso
En el nivel entrepiso, correspondiente al actual nivel de vereda sobre la Avenida, se alojan las funciones del Bar/ Cafetería, que cuenta con acceso independiente para uso fuera de horario. Se proyectan, sobre la cubierta de la planta baja, un espejo de agua, que es a la vez un tanque dividido para reserva de agua de río y napa, y una gran terraza urbana hacia el Río. Esta terraza, cubierta en parte por el volumen superior de la sala de muestras, resulta el área de expansión del bar, pero fundamentalmente se plantea como un espacio público de apropiación, dado que está vinculado al recorrido del Parque Urbano.

Planta alta/ Sala de Muestras
En la planta alta, se desarrolla la Sala de Muestras. Se trata de un espacio continuo de unos 1000 m2 aproximadamente, en el que además de los contenedores de la muestra propiamente dicha, se propone un área de contemplación del paisaje del Río, y de las áreas de Parque.
De los dispositivos para muestra de peces, se destacan dos tanques cilíndricos de 3 m. de diámetro, con fondo acrílico visible desde el área pública de acceso en planta baja; y el tanque mayor, de 75.000 lts aproximadamente, de doble pared acrílica que separa la Sala de Muestras del Auditorio.
El Auditorio, en el extremo sur de la planta, tiene una capacidad para 100 personas y admite la subdivisión en dos salas menores, con acceso independiente cada una de ellas.
En el extremo norte del volumen se ubican la Biblioteca especializada, para uso de investigadores y de público en general, y la sala técnica para los equipos del soporte de vida de la muestra. Sobre el borde oeste de la Sala, y en todo el largo de la planta, se proyecta el área técnica para servicio de las peceras y tanques, áreas de depósito, y salida de emergencias.

Materialidad / Imagen del edificio.
La imagen del edificio es la resultante formal del binomio función-estructura. Es decir, la componente estructural aplicada a la propuesta funcional de disposición de los espacios define la fisonomía del edificio.
Estructuralmente, y en correspondencia con el esquema de usos, se proponen dos sistemas portantes escindidos. Por un lado el volumen de planta baja, un sistema tradicional de columnas, vigas y losas, con luces regulares. Por el otro, el volumen superior de la sala de muestras, un conjunto de grandes luces y cargas elevadas, que se apoya directamente en el suelo, sin interferir con el primero.
La impronta del conjunto queda definida en la escala macro o urbana, a partir de la presencia volumétrica de masas: el prisma elevado de hormigón, las superficies de espejos de agua, el verde y la masa forestal. Y en la escala micro, o de proximidad, a partir de las cualidades tectónicas o materiales de las superficies de dichos elementos: la textura del hormigón, la reflexión del vidrio, el brillo y el movimiento del agua.

Instalaciones específicas.
La estación de acuicultura demanda un sistema dual de agua de río y agua de napa, para trabajo con diferentes especies y estadios de desarrollo, para lo cual se proyectan una toma de agua de río, ubicada sobre el extremo norte del borde costero, con su correspondiente equipo desarenador, y una toma doble de agua de napa, ubicada en proximidad al edificio.
Para la reserva de agua de ambos sistemas se proyecta un tanque mixto, expuesto como espejo de agua en el nivel de entrepiso, desde el cual se produce el abastecimiento a todos los sectores.
Para el tratamiento de efluentes, principalmente generados en la estación de acuicultura, se propone un sistema de estabilización de dos etapas: la primera se produce en el tanque anular del sector de piletones, y su proceso principal es la decantación de sólidos en suspensión; la segunda, que se desarrolla en la laguna artificial, consiste en la rizofiltración del agua, que es la purificación mediante un proceso químico desatado a nivel de las raíces de ciertas especies vegetales.